ANTOLOGIA DE DECALOGOS LITERARIOS

"Los Diez Mandamientos, considerados útiles reglas morales para vivir en sociedad, tienen un excelente uso literario. El escritor, al contar sus historias, debería hacer que sus personajes violen constantemente estos mandamientos, en conjunto o por partes. Mientras alguien robe, mate, mienta, fornique, blasfeme o desee a la mujer del prójimo tendremos un conflicto y en consecuencia una historia que contar. Por el contrario, si sus personajes se portan bien, no sucederá nada: todo será aburridísimo."
Fernando Ampuero


Uno de los más interesantes y que recoge más sabiduría, tiene un solo postulado. Se lo leí a Alejandro Quintana y dice:

"Porque en realidad ya se ha contado todo; lo novedoso es contarlo de forma interesante".

Es muy común que los escritores, cuando gozan de cierto reconocimiento, decidan organizar sus ideas en forma de recomendaciones que suelen enumerar en listas, generalmente en forma de decálogos, muy a manera de configurar una suerte de "Tablas de la Ley"o de "Diez Mandamientos" , en los que pontifican,-con razón o sin ella, en concordancia con su prestigio y sabiduría o apenas haciendo gala de una vana pretensión un tanto ególatra- sobre sus verdades decantadas acerca del oficio de escribir.

Unos condensan verdaderas sentencias, otras son apenas esbozos que naufragan en su propia babosería; unos son un compendio de ingenio, otros verdaderos destellos de humor, mientras algunos apenas sí resbalan como peligroso chascarrillo en el reino del lugar común.

De todas maneras, en esta página recopilamos algunos de ellos, como elemento para el análisis y estudio de los interesados en el ejercicio de escribir. Muy recomendado para aprendices y aficionados, para lectores desprevenidos, para alumnos de talleres literarios y para todos los que se deleitan del bello arte de la Literatura.

Al final citamos los más ingeniosos, clásicos, reconocidos o polémicos.

Lo que comenzó como un divertimento, pasó a ser una disciplina que permite enriquecer la teoría de la creación literaria, en la voz de los maestros. La idea original parte de la página www.emiliorestrepo.blogspot.com
Comentarios y aportes, favor remitirlos a emiliorestrepo@gmail.com

martes, 13 de febrero de 2018

CÓMO ESCRIBIR UNA NOVELA CORTA

CÓMO ESCRIBIR UNA NOVELA CORTA


Una novela corta, también conocida como “nouvelle”, suele tener entre 20 000 y 40 000 palabras. Está diseñada para leerse en un par de sesiones cortas, sumergiendo al lector durante un corto periodo de tiempo. Es posible que desees escribir una novela corta para un divertimento o como un desafío de escritura. Si es así, comienza con una lluvia de ideas. Luego, escribe la novela con una descripción sólida y detalles vívidos para que el lector se sumerja en la historia.

Parte I
Hacer una lluvia de ideas para la novela corta
1
Enfócate en un personaje principal o narrador que sea atractivo. Las novelas cortas son mejores cuando se centran en un narrador y sus interacciones con otros personajes. Crea un narrador que tenga una voz o estilo único. Haz que el narrador sea peculiar y específico. De esta forma, podrá transportar al lector al mundo donde se desarrolla la historia en un corto periodo de tiempo.
Por ejemplo, puedes hacer que el narrador sea un adolescente con una discapacidad y sea considerado como marginal en su pequeña ciudad.
2
Utiliza un escenario como inspiración para la novela corta. El escenario puede ser otro buen punto de partida para una novela corta. Escoge uno del que tengas mucho que decir y por el que tengas curiosidad. Elige un escenario que sea nuevo o atractivo para el lector. Luego, estructura la novela entorno a él.
Por ejemplo, puedes escribir una novela corta ambientada en una isla caribeña durante un levantamiento político, o utilizar tu vecindario como el escenario principal en la novela y, de esa forma, estructurar a los personajes y el conflicto en torno a ese ambiente.
3
Toma una historia corta existente y conviértela en una novela. Si tienes algunas cuantas historias cortas que has estado intentando expandir, trata de convertir alguna en una novela corta. Elige una historia corta que sientas que puede ser más larga o más completa. Trata de usar el mismo conflicto, escenario y personajes para la novela.
Por ejemplo, quizás tienes una historia corta sobre un muchacho perdido en una pequeña ciudad que piensas que podría ampliarse en una novela corta.
4
Lee ejemplos de novelas cortas. Para tener una mejor idea de cómo escribir una novela corta, lee ejemplos que se consideren exitosos o bien hechos. Puedes leer novelas cortas como:
El corazón de las tinieblas
Crónica de una muerte anunciada
El guardián entre el centeno
El túnel
Pedro Páramo
La metamorfosis
Aura
El extranjero

Parte II
Redactar la novela corta
1
Comienza en la escena. Comienza con la acción y la escena para que tu lector quede atrapado de inmediato. Concéntrate en una escena que involucre a tu narrador o personaje principal. Empieza con una escena que le dará al lector una idea de la voz narrativa y del estilo del resto de la novela.
Por ejemplo, puedes comenzar con una escena que involucre al personaje principal y a su madre. De esta forma, la relación entre el personaje principal y su madre podrá desarrollarse en el resto de la novela.
2
Crea un conflicto central. Una novela corta debe centrarse solamente en un conflicto o situación que involucre a tu personaje principal. Esto evitará que la novela crezca hasta convertirse en una narración más larga y hará que sea más fácil para ti mantenerte enfocado mientras escribes. Crea un conflicto central en la novela y parte desde allí.
Trata de resumir la trama o el conflicto central de la novela en una sola oración. Si puedes hacerlo, el conflicto o la trama será lo suficiente clara para la novela corta.
Por ejemplo, puedes crear un conflicto central como “El adolescente José Pérez lucha por librarse de su madre religiosa y lidia con el hecho de ser una marginada social en una pequeña ciudad al sur del país”.
3
Incluye un número limitado de personajes y escenarios. Solo ten uno o cuatro personajes como máximo en tu novela corta. Esto te ayudará a evitar sentirte abrumado por haber demasiadas personas en una obra muy corta. Puedes enfocarte en uno o dos personajes principales, y en uno o dos personajes secundarios.
También debes limitar tus escenarios para que el lector pueda estar inmerso en la novela. Por ejemplo, puedes tener un escenario principal, como la pequeña ciudad donde vive el narrador. Luego, también puedes tener un escenario secundario, como el campamento de verano en el bosque al que esa persona va por un mes.
4
Utiliza la repetición y el ritmo. Una novela corta debe avanzar rápidamente para mantener al lector inmerso. Repite temas e ideas claves a lo largo de la novela. Incluye escenas o momentos recurrentes para que se sienta que tiene un buen ritmo.
Por ejemplo, tal vez tu narrador va al médico de forma recurrente como parte de la estructura de la novela. o quizás tu personaje principal traza el movimiento de una estrella en el cielo a lo largo de la historia para unificar todo.
5
Crea un final impactante. Una novela corta se presta para un final con un golpe emocional. Sorprende a tu lector con un buen giro al final. Establece las expectativas del lector y luego derríbalas. Haz que el final sea sorprendente e inesperado ya que esto dejará al lector satisfecho cuando termine la novela.
Por ejemplo, puedes tener un final satisfactorio donde el personaje de la madre acepte al personaje principal por cómo es, a pesar de sus creencias religiosas.

Parte III
Perfeccionar una novela corta
1
Lee la novela en voz alta. Una vez que hayas terminado un borrador de tu novela corta, léela en voz alta de principio a fin. Observa cómo suenan las frases de esta manera. Presta atención al ritmo de la novela y asegúrate de que cada capítulo o transición de sección se realice sin problemas entre sí.
Leer la novela en voz alta también te ayudará a detectar los errores de ortografía, gramática o puntuación.
2
Muéstrale la novela a alguien más. Pídeles a tus amigos, compañeros y familiares que lean la novela. Elige personas en las que confíes y respetes para que lean tu obra. Mantente abierto a los comentarios constructivos y escucha lo que tengan que decir acerca de la novela.
Pregúntales a tus lectores si la novela les parece atractiva y entretenida. Haz preguntas sobre el ritmo, la caracterización y la descripción en la novela.
También puedes unirte a un grupo de escritura, o crear tu propio grupo y hacer que su taller sea sobre tu proyecto de novela.
3
Revisa la longitud y la claridad de la novela. Una vez que hayas recibido comentarios sobre la novela, revísala para que tenga entre 20 000 y 40 000 palabras. Corta cualquier escena que sea demasiado larga o innecesaria, aclara cualquier oración o sección confusa para el lector, y pule la novela para obtener la mejor versión.
Después de haber revisado la novela, decide si te gustaría publicarla para poder compartirla con una amplia audiencia.

Otros TIPS:

Planificar y planificar
Muchos escritores piensan que debido a su extensión, las novelas cortas son algo que pueden sentarse y escribir. Este no es el caso. Al igual que con su prima (la novela larga) la corta necesita ser planificada de antemano ... La planificación anticipada utilizando cualquier estímulo puede marcar la diferencia entre una novela corta y una simple anecdota.

Describe tu novela en una oración
Las novelas cortas tienen tramas simples y personajes mínimos (pero no simplotes ni desechables. Se refiere a la “economía” no a la futilidad). Los aspectos clave de una novela corta son su trama simple y pocos personajes centrales. Si la trama no puede describirse en una oración, la idea puede ser más apropiada para una novela que para una novela corta.

 Comience con el conflicto
Crear un conflicto en las primeras páginas de una novela atraerá al lector y lo alentará a continuar leyendo. Esto podría ser cualquier cosa, desde una batalla de vida o muerte conta un objetivo o algo que se ha perdido y que hay que encontrarlo a toda costa. Cree un conflicto que el personaje debe enfrentar desde el principio y el lector se sentirá atraído a descubrir cómo se resuelve este conflicto, si es que lo hace.

Considere escribir en primera persona
Es importante crear una conexión instantánea entre el personaje principal en la novela y el lector. Esto alentará aún más al lector a seguir leyendo mientras desarrollan una relación de empatía con el héroe o la heroína: esto es mucho más fácil de lograr a través del punto de vista de primera persona que de la tercera.

Minimice el número de personajes y la configuración de las descripciones
Incorporar una gran cantidad de características de los personajes no permitiría un gran desarrollo, por la menor cantidad de palabras que exige una novela corta. Trate de usar unos pocos caracteres que se necesiten para crear personalidades completas. Lo mismo puede decirse de la configuración, ya que no hay suficientes palabras para escribir largas descripciones detalladas de la trama o los ambientes. Se deben usar configuraciones simples para un mayor efecto dentro de una novela corta.

Evite demasiadas (o cualquier) subtramas
Las novelas cortas tienden a circular alrededor de una trama clave y muy raramente tienen más de una subtrama. No hay tiempo suficiente para concluir una gran cantidad de historias más pequeñas; un evento, un problema, debe ser el centro de la atención de la novela.

Aumenta el ritmo
En una novela, el escritor tiene tiempo para arrastrar eventos, describir detalles más pequeños y centrarse en secciones menos importantes de la narración. Esto no es posible en una novela corta. Para mantener el formato y atrapar al  lector, el ritmo debe ser rápido. Largas y prolongadas escenas empujarán la novela corta hacia el estado de novela tradicional.

Mantenlo fluido
Debido a su longitud, las novelas pueden darse el lujo de tener paradas y comienzos en forma de partes, actas o capítulos, con brechas de tiempo, cambios de perspectiva o aumentos y caídas de la tensión dramática. Debido a su longitud, las novelas cortas no pueden permitirse hacer esto, por lo que es vital mantener un hilo de historia central fuerte y mantenerlo fluido.

Revisar, revisar, revisar
No se puede esperar que nadie arroje en una primera instancia una novela excelente, especialmente si el escritor no ha publicado nada de antemano. Esto no es común. La probabilidad es que puede haber un exceso de descripción inútil y caracteres muchas veces sin sentido. La revisión permitirá recortar los elementos redundantes, dejando una novela más concisa y optimizada.

Relájate y diviértete!

Escribir no tiene que ser estresante. A menudo es algo que muchos eligen hacer por placer. Una nouvelle es mucho más corta que una novela, pero no por ello requiere mucho menos trabajo ni tampoco, mucha menos revisión. Debe entretener tanto al escritor como al lector para cumplir su objetivo. A menudo puede ser un gran punto de partida para los escritores que experimentan con las formas más largas de ficción.

Temas para escribir una novela - Alejandro Quintana

El profesor Alejandro Quintana recoge en su blog consejos y técnicas literarias para los interesados en escritura creativa. En esta entrada recopila los que considera los temas fundamentales con los cuales se basan las historias de ficción. 
Según él, nada se sale de ahí: 

http://oficiodeescritor.com/temas-para-escribir-una-novela/

Temas para escribir una novela

Pero hazte a la idea que desde la Ilíada y la Odisea hasta nuestros días, los ocho o nueve grandes temas de la humanidad se han tratado ya desde casi todos los ángulos posibles:
  • La búsqueda (de amor, de felicidad, de poder, de fama…)
  • La redención (de la culpa, del crimen, del pecado…)
  • Las calamidades (guerra, hambre, desastres, enfermedad…)
  • La realización existencial (el autoconocimiento, el sentido de la vida, la existencia de Dios…)
  • La supervivencia (muerte, cautividad, venganza…)
  • Los sentimientos (amor, odio, soledad, ausencia…)
  • Las relaciones (amistad, familia, nación…)
  • La posición (éxito, fracaso, ascensión o descenso social…)
Habrá algunas más, pero lo cierto es que los seres humanos llevamos miles de años dándole vueltas a los mismos asuntos.
Si estás buscando temas para escribir una novela, debes saber que ya está todo dicho desde hace tiempo.
Incluso, si estás pensando en escribir una trama original, necesitas saber que también se han explotado a fondo multitud de enfoques.

20 tramas maestras de todos los tiempos

Según el autor y guionista Ronald Tobias —20 Master Plots: And How to Build Them—, las tramas de todas las historias se pueden clasificar en 20 tipos:
1) BÚSQUEDA: involucra a los personajes en la búsqueda de personas, objetos o lugares… o bienes intangibles como la juventud eterna, el amor perfecto, etc.
2) AVENTURA: muy parecida a la anterior, con la diferencia que la historia se centra más en las tribulaciones del viaje que en el objetivo del mismo. Vaya, que lo importante es el viaje y no el destino.
3) PERSECUCIÓN: como la misma palabra indica, se persigue a alguien por algún motivo —por venganza, para interrogarle, para devolver o exigir una deuda…
4) RESCATE: un protagonista intenta librar a una víctima de las garras de un antagonista.
5) ESCAPE: uno o varios personajes escapan de una situación o lugar en el que están a la fuerza. No hay que confundirla con las tramas de maduración o descubrimiento.
6) VENGANZA: cunado uno o más personajes buscan resarcirse de daños que les han causado otros, ya sean reales o figurados.
7) EL ENIGMA: se intenta desentrañar el significado de algo, resolviendo un misterio a base de encontrar pistas y claves ocultas.
8) RIVALIDAD: un protagonista compite con un rival por alcanzar primero un lugar, objeto o meta simbólica.
9) EL DESVALIDO: muy parecida a la anterior, con la diferencia de que el protagonista se halla en una clara desventaja al estar en inferioridad de condiciones o medios frente al rival.
10) TENTACIÓN: un personaje se ve abocado a cometer actos en contra de su moral, convicciones, ideales, etc.
11) METAMORFOSIS: la condición física del protagonista cambia de una forma a otra, lo cual suele ser una manifestación simbólica de cambios en su interior.
12) TRANSFORMACIÓN: se refleja el cambio interior o la evolución —o involución— de uno o más personajes que pasan por diferentes etapas en su vida.
13) MADURACIÓN: historias de transición que muestran más que un cambio de estado interior, el paso de una etapa de la vida a otra: de niña a mujer, de joven a maduro, etc.
14) AMOR: los personajes necesitan superar obstáculos para poder consumar y vivir con plenitud el —verdadero— amor.
15) AMOR PROHIBIDO: muy similar al anterior, pero con el añadido de que los obstáculos a superar parecen insalvables, como tabús, diferencia de clases o enemistades. Los personajes suelen pagar un alto precio por atreverse a vivir su historia amorosa.
16) SACRIFICIO: historias que ponen a los personajes en la disyuntiva de hacer un gran sacrificio por un bien mayor, como salvar a la humanidad, actos de bondad o ser leales a un ideal.
17) DESCUBRIMIENTO: el personaje protagonista descubre algo importante de sí mismo y supera una dificultad. Solo entonces puede evolucionar y comprender o disfrutar mejor la vida.
18) EL PRECIO DEL EXCESO: el personaje central cae en desgracia por culpa de un comportamiento impropio o una decisión desafortunada y se ve obligado a afrontar las consecuencias.
19) ASCENSO: un giro de la fortuna o bien un rasgo personal, hace que el personaje protagonista alcance el éxito y la ascensión social.
20) DESCENSO: igual que el anterior pero, en este caso, se cae en la miseria y el descenso social.
Como es natural, muchas de estas tramas se combinan para crear argumentos más complejos. Es muy habitual, por ejemplo, que una trama de descenso se combine con una de ascenso y todas las variables que se te puedan ocurrir.

Todo se puede reducir a lo mismo

Y, en realidad, todo esto son variaciones de los 2 temas únicos que el ser humano es capaz de tratar. Ni uno más, ni uno menos:
1. El individuo en lucha consigo mismo  
2. El individuo en lucha contra el mundo.

En definitiva, lo que hace grandes a las mismas historias de siempre es la forma de explicarlas. Es la visión única e irrepetible del escritor que las expone. Por ello,

si vas a contar algo ¡hazlo de forma EXTRAORDINARIA!

viernes, 9 de febrero de 2018

Inspiración exprés para escritores Camilo Jiménez

Inspiración exprés para escritores
Autor: Camilo Jiménez
mayo 29, 2017



1.     ATAJOS. Si usted sueña con ser escritor y está buscando inspiración rápida, trucos para escribir mejor o fórmulas para llegar pronto al éxito, cambie de sueño. En la escritura no hay atajos. O sí, pero si los toma el resultado se nota. Por ejemplo, en la prosa tibia de esas novelitas famélicas que publican las personas que reemplazaron el esfuerzo de leer mucho, bien y durante mucho tiempo por un curso de “escritura creativa”. No estoy diciendo que estos cursos no sirvan: digo que no ahorran ningún trabajo. Digo que una maestría en Escritura Creativa no lo va a convertir en escritor aunque la haga en Columbia, o en Colombia a diez millones de pesos el semestre. Digo que un taller o curso de escritura creativa no lo va a convertir en escritor aunque el maestro sea un premio Nobel. El trabajo tiene que hacerlo usted y nadie más que usted. Solo. Despacio. Palabra a palabra, frase a frase, párrafo a párrafo.

2.     EL OFICIO. El problema de pronto está en la palabra exprés. Repito, en la escritura no hay atajos. Hay que leer mucho y muy bien, a fondo. Hay que levantar de tanto en tanto la cabeza del libro y hacer preguntas, comentarios, en fin: construir la literatura a medida que se lee. Hay que estar solo. Hay que quedarse en casa. Quizá haya que soñar no con ser escritor, sino con escribir. Porque el trabajo no es tan agradable y glamoroso como muchas personas piensan que es. El trabajo de un escritor no es dar charlas ni firmar libros: es estar en su casa escribiendo y leyendo. Antes de firmar ejemplares de su libro en una feria del libro, tiene que escribir el libro. Y que se lo publiquen. Y que lo lea alguien diferente a su novia y a sus tres compadres de la universidad. Y que lo inviten a la feria. Etcétera.

3.     CONSTANCIA. Con poquísimas excepciones que confirman la regla, nunca termina valiendo la pena nada de lo que publican los escritores de café o los que van de feria en feria repitiendo como loros lo mucho que les cuesta escribir. No es casualidad que los mejores escritores vivos de Colombia —Tomás González, Darío Jaramillo Agudelo, Juan Gabriel Vásquez— sean escasos, esquivos. Mientras los demás están en un conversatorio en Cúcuta o dictando un taller de escritura creativa en Chapinero, ellos están en su casa escribiendo y leyendo.

4.     INSPIRACIÓN VS TRANSPIRACIÓN. Ahora concentrémonos en la palabra inspiración. ¿Dónde encuentran inspiración los escritores? En la vida. Un escritor, un verdadero escritor, siempre está escribiendo aunque no escriba. Si no le obsesiona, déjelo, porque nunca va a ser lo suficientemente bueno. Así de simple. Funciona con la escritura y en general con todo. Si no está obsesionado con lo que hace nunca le va a invertir el tiempo suficiente para que su trabajo destaque sobre el de los demás. Porque cualquier cosa que valga la pena requiere de tiempo, y en la escritura esto sí que es cierto. Si quiere escribir, prepárese para estar sentado todos los días de su vida durante horas en su mesa de trabajo. Prepárese para escribir y reescribir y volver a escribir y volver a reescribir. Para leer despacio y con mucho cuidado, con cuaderno y lápiz al lado, descifrando lo que los libros quieren decir, desbaratando lo que los buenos escritores hicieron en sus historias para saber cómo lo hicieron.

5.     LOS CLÁSICOS. Unos pocos libros se siguen leyendo décadas después de haberse publicado. Son los que algunas personas llaman clásicos. Si usted aspira a que su libro se lea dentro de unos años, convendría que leyera algunos de estos libros e intentara identificar por qué se siguen leyendo, qué tienen esos libros para que treinta, cincuenta o cien años después de haberse publicado sigan diciéndoles cosas a algunas personas, aunque el mundo haya cambiado tanto.

6.     INFLUENCIAS. Lea con atención estos libros. Le regalo aquí una lista rápida, una lista exprés de libros que debería leer con juicio cualquier persona que quiera escribir cosas de algún valor: El conde de Montecristo, de Alexandre Dumas; Rojo y negro, de Stendhal; Moby Dick, de Herman Melville; David Copperfield, de Charles Dickens; Las aventuras de Arthur Gordon Pym, de Edgar Allan Poe; La Isla del Tesoro, de Robert Louis Stevenson; Crimen y castigo, de Fiódor Dostoievski; Ana Karenina, de León Tolstoi; Cumbres borrascosas, de Emily Bronte; Orgullo y prejuicio, de Jane Austen; Madame Bovary, de Gustave Flaubert; Los miserables, de Victor Hugo; La feria de las vanidades, de William Makepeace Thackeray. Eso para no salirme del siglo XIX y de las principales lenguas en que se publicó literatura durante ese siglo. Si quiere hacer la tarea bien hecha tendría que mirar también a Europa Oriental y el Lejano Oriente, América Latina, el siglo XX… Conocer la tradición literaria es la mínima cortesía que usted debe mostrar si quiere participar en la conversación.

7.     RECURSOS Y CONSEJOS. Algunos escritores han compartido sus experiencias en el oficio a través de entrevistas, memorias y artículos varios. Leer algunas de estas experiencias también puede ser inspirador. La serie de entrevistas titulada “Art of Fiction” que publica The Paris Review desde hace más de cincuenta años es una mina casi inagotable de ideas y técnicas de trabajo de grandes escritores. Hay también miles de páginas dedicadas a publicar recursos para escritores: puede que esto no sea inspiración propiamente dicha, pero puede servirle para saber qué hacer en determinados puntos del proceso.

8.     LA INCERTIDUMBRE CON EL PRODUCTO. Porque se trata de un proceso. Un proceso largo, tortuoso, difícil, solitario. Y ni aún así, ni incluso invirtiendo horas y horas todos los días y estudiando las obras de los grandes escritores y viviendo y respirando su obsesión por escribir tiene garantía de éxito. Cuesta el mismo esfuerzo, el mismo tiempo, escribir una novela que tenga éxito y una que no lo tenga. Usted se puede pasar seis años escribiendo una novela, y puede que cuando salga publicada nadie la comente ni la recomiende ni la rechace, puede que no venda más que un par de decenas de ejemplares. Así de espeluznante es la profesión que escogió.


9.     LA CONCLUSIÓN. Lo que quisiera dejar claro, en últimas, es que no hay algo así como “inspiración exprés para escritores”. Si quiere escribir algo que valga la pena, que se lea más allá de su círculo de amigos y al menos un par de años después de que salga publicado, tiene que trabajar mucho y solo, y estar bien preparado para los desengaños. No hay nada más que pueda hacer.

martes, 23 de enero de 2018

COMO ESCRIBIR UN LIBRO Consejos de Jorge Franco


COMO ESCRIBIR UN LIBRO
Consejos de Jorge Franco





1. Tener una inquietud
Todo libro se trata de algo. Ese 'algo' es generalmente una inquietud: es lo que nos impulsa a escribir. En mi caso, por ejemplo, siempre supe que quería contar historias. Y aunque hoy en día aún no tengo claro por qué quiero contar historias, siempre estuve en una búsqueda de cómo hacerlo. Intenté con la fotografía, la pintura, el cine... De todas esas artes tuve aprendizajes que aún me sirven, hasta que por fin descubrí que era la escritura la mejor manera de materializar las cosas que quería contar. Tener un tema, enfocarlo y saber si la escritura es el mejor lenguaje para que eso que queremos contar tome la forma que nos imaginamos, es el primer paso para hacer un libro.



2. Ser buen lector
Siempre lo dicen y es muy cierto. Saber qué han escrito otros y cómo lo hicieron es algo que enriquece en todo sentido tu escritura: no sólo es una exploración del lenguaje, también encuentras estilos, conceptos, ideas, te identificas con unos y descartas otros... Así vas construyendo una voz propia, aquella que represente mejor lo que quieres decir, que sientas como tuya. Esa es una de las cosas más difíciles de encontrar en la escritura y leer mucho es una de las mejores formas de buscarla.



3. Perder el miedo a escribir
Generalmente la gente que quiere escribir siente un poco de miedo de mostrar lo que ha escrito. Yo, por ejemplo, pasé mucho tiempo escribiendo a solas, casi que a escondidas, y así acumulé un montón de relatos que nunca le enseñé a nadie y que ahora ni siquiera conservo. Hasta que un día me decidí: si se quiere publicar un libro o dedicarse a escribir de lleno, en algún momento tienes que enseñarle tu texto a alguien más. Yo recomendaría empezar por un amigo en el que tengamos plena confianza, tanto en su sinceridad como en su criterio como lector. Se trata de tener una especie de selecto lector confidente en cuya objetividad nos guiaremos para saber qué podrían encontrar otros en nuestra escritura. Así, de a poco, el miedo a que nos critiquen o juzguen lo que escribimos se va haciendo cada vez menor.




4. Ser disciplinado
Terminar un libro no es fácil. Se requieren muchas, muchas horas de dedicación hasta sentir que lo que hemos escrito está en su punto y puede dar el siguiente paso, que es convertirse en libro. Incluso, muchas veces esa sensación de que nuestro texto está listo no es completa. Si bien escribir en muchos casos es un tema mediado e impulsado por la vocación, a veces esa vocación es incierta: conozco personas que han escrito desde la adolescencia y otros que sólo empiezan después de los 30, cada uno con resultados muy diferentes, entonces confiar en eso es muy relativo. La inspiración también puede ser una chispa que nos ayuda a sacar 3, 5, 7 páginas de una sola sentada, pero así como viene se va y puede tardar mucho en volver... Por eso creo que hay que tener una disciplina en el proceso. Lo mejor, creería, es tener una rutina: sentarse día a día en un momento determinado y proponerse escribir algo a como dé lugar. Lo que sea, corto o largo, pero escribirlo. Así se va construyendo el libro que uno quiere o, al menos, te vas dando cuenta si el camino que estás tomando sí es el que estabas pensando.



Escribir corto. Consejos del columnista de opinión. Ernesto Ochoa Moreno

Escribir corto. Consejos del columnista de opinión Ernesto Ochoa Moreno

Publicado en El Colombiano el 20 de enero 2018: http://www.elcolombiano.com/opinion/columnistas/escribir-corto-AJ8038323

Hace ya muchos años escribí una columnita que a riesgo de que me digan “médico, cúrate a ti mismo”, me atrevo a reproducir, resumida, al empezar el año. Son algunas normas que me inventé sobre escribir corto. Y que siguen siendo aspiración y propósito.

Ley del K.O. Un artículo de opinión es un “knockout” en el primer asalto. Eso decía Vargas Llosa del cuento en contraposición a la novela, que sería un combate prolongado. Un lector de páginas de opinión no aguanta sino un “round”. Si la cosa se prolonga, usted no solo pierde al lector sino que también perdió el tiempo que gastó en escribir largo.
Nota: en realidad esto lo preconizó Julio Cortazar, aunque Vargas Llosa también lo puede haber citado: http://decalogosliterarios.blogspot.com.co/2014/10/10-consejos-de-julio-cortazar-para.html

Ley de la caricia. Escribir, con delectación literaria, es un acto de amor. Y el verdadero amor cabe en una mirada, en una mano cogida, en una suave caricia. Téngale miedo a la pornografía literaria, que es pura retórica. Paja, que llaman.

Ley de Azorín. No dé rodeos. Diga una cosa detrás de otra. Las perífrasis o circunloquios acaban metiendo tanto al que escribe como al que lee en un laberinto sin salida.
Nota: La perífrasis o circunloquio es una figura retórica que consiste en utilizar más palabras de las necesarias para expresar una idea o un concepto. Fundamentalmente se trata de dar un rodeo para evitar una expresión estereotipada o común más usual, utilizando para ello varias palabras que la evocan sin citarla de forma expresa. (https://es.wikipedia.org/wiki/Per%C3%ADfrasis_(ret%C3%B3rica)


Ley del principio y el fin. No empiece a escribir sin saber cuál va a ser el fin. Si no conoce la meta se perderá en el camino y prolongará innecesariamente los intentos de poner punto final. Sirve también para cuando se habla en público.

Postulado. Los artículos de opinión son periodismo de opinión. Una cosa es una noticia, una crónica o un ensayo para una revista, y otra muy distinta una columna para un periódico.

Ley de la reducción. En periodismo todo se puede recortar (“capar” decimos en el argot). Lo que se dice en una página puede ser dicho en media; cinco párrafos pueden reducirse a dos; un párrafo a la mitad, y una frase a una palabra. Todo lo que puede ser “capado”, sobra.

Ley de oro. Válida para cualquier escrito. Si no tiene nada que decir, no escriba. El silencio, oral y escrito, es una invaluable contribución a la cultura y a la formación de la opinión pública.

Ejercicio 1. Relea sus artículos. No el mismo día en que son publicados, porque eso suele ser autoerotismo literario. Si usted dice, como una amiga mía, que eso no lo lee ni un preso, acepte que escribió largo y aburrido.

Ejercicio 2. Tome un artículo suyo publicado y empiece a caparlo. Quítele palabras, frases, párrafos. Verá que cabe en la mitad. Si descubre que puede resumirse en una frase, felicítese: ¡está aprendiendo a escribir!


Los lectores me perdonan. Esta columna resultó demasiado larga. Mea culpa.

sábado, 13 de enero de 2018

9 características de la novela negra

9 características de la novela negra para enganchar a los lectores


O lo que es lo mismo, algunas de las condiciones esenciales que toda novela negra debe tener para que guste a quienes te lean.

Y como estoy segura de que quieres conocerlas (y sobre todo aplicarlas) cuanto antes, vamos allá.

Algunas de las reglas que te describiré a continuación, tienen mucho que ver con Raymond Chandler, creador del mítico y entrañable Philip Marlowe.

Este escribió un decálogo en el que muestra algunas de las ideas básicas sobre cómo debes escribir una novela policíaca.

Y precisamente en algunos de esos 10 puntos están basadas las características que te traigo.

ESTAS SON LAS 9 CARACTERÍSTICAS DE LA NOVELA NEGRA CON LA QUE ENGANCHARÁS A TUS LECTORES

1- La situación inicial y el desenlace deben tener unas motivaciones verosímiles.

No todo vale cuando hablamos de investigación criminal; de hecho, cuando más realista y creíble sean tanto el comienzo como el final, mucho mejor.

¿Por qué? Porque la novela negra siempre está basada en los más bajos instintos del ser humano, siempre hay un móvil para la muerte. Eso es precisamente lo que debes trabajar. Que esa causa sea “posible” ante los ojos del lector.

Por ejemplo, un final poco creíble cuando hablamos de novela negra es que el muerto haya sido asesinado por marcianos. Y sí lo será si el asesinado ha muerto por un ajuste de cuentas.

2- No cometas errores técnicos respecto a los métodos del crimen y de la investigación.

Apunta una palabra clave: indagación.

Si vas a escribir novela negra, no olvides de investigar cómo se lleva a cabo un proceso de investigación.

Si el protagonista de tu historia va a ser un policía, aprende cómo actúa en estos casos. E igual si hablamos de un periodista, un investigador privado o un forense.

Cuanto más investigues y más información aportes, mayor credibilidad tendrá tu novela.

LOS PERSONAJES Y EL MISTERIO
3- Apuesta por personajes, ambientes y atmósferas que sean plenamente realistas. Es decir, se trata de que la historia hable de personas reales que desarrollan su vida diaria en un mundo real.

No olvides que los asesinatos suelen estar movidos por odio, sexo, pasión, dinero, poder… Y eso tiene que ver con la vida misma.

Pues eso mismo es lo que debe transmitir tu novela negra, realidad, verdad.

Cuando pienses en los personajes, estos deben actuar, pensar, hablar… como personajes reales, casi de carne y hueso. E igualmente sucede con los ambientes en los que la historia tiene lugar.

Esto no quiere decir que solo tengas que apostar por bares llenos de humo de tabaco o por detectives adictos al alcohol.

Los personajes que incluyas en tu novela han de tener sentido en el ambiente en el que tu historia transcurra.

4- Además del misterio, la intriga debe tener un cierto peso en el desarrollo de tu argumento.

No des toda la información al inicio o al final. Debes ir dosificando el enigma e irlo presentado poco a poco.

¿Una idea? Utiliza giros argumentales relacionados con el misterio, funcionan muy bien para mantener la atención del lector.

5- La estructura de tu libro tiene que ser sencilla para que pueda admitir una fácil explicación cuando el momento lo exija.

Recuerda, el esquema esencial en una novela negra es el mismo que en cualquier tipo de novela.

Salvo que al inicio deberás presentar el asesinato, mientras que en el nudo irá la investigación y en el final, la resolución del caso.

NO OLVIDES ESCRIBIR PARA TODO TIPO DE LECTOR
6- La solución del misterio no debe escapar a un lector razonablemente inteligente.

Todos los lectores, todos, deben comprender el final y la razón por la que has llegado a esa conclusión.

7- Cuando reveles la situación final, esta debe parecer inevitable.

Si el lector cree que el asesinato podría haberse resuelto de otro modo, o que esa resolución es demasiado fantasiosa, te equivocas.

Lo que tu novela debe transmitir es que la resolución del caso era la adecuada y no caben otras posibilidades.

¿QUÉ CASTIGO ESCOGES PARA TU CRIMINAL?
8- Tu novela policíaca no puede hacerlo todo a la vez.

Si escribes la historia de un enigma que funciona a un nivel mental elevado, no puedes convertirla también en una aventura violenta y apasionada, o viceversa. Por eso debes elegir cuál es la función que quieres cumplir con tu historia.

Apuesta por una historia más sencilla, o arriesgarte con una trama más elevada, solo comprensible al alcance de unos pocos y donde el componente psicológico suele jugar un papel elemental.

9- Es preciso que al final tu criminal reciba su castigo. Eso no quiere decir que tenga que ser siempre a través de los tribunales o la justicia.

Puede morir, por ejemplo, o que el “destino” o el azar juegue en su contra.

Lo más importante a la hora de darle un “final” al criminal es que sea creíble, como te decía antes, y que ese final esté siempre en consonancia con la historia que has ido trazando.

CONCLUSIONES
Escribir una buena novela negra no es sencillo. Primero, porque armar sus características y hacerla creíble no es sencillo porque requiere trabajo e investigación. Y segundo, por la competencia.

¿Has visto la enorme cantidad de obras del género que salen todos los días al mercado?

Pero hay algunas pautas que puedes seguir para conseguir una buena obra. Que tenga una estructura bien definida, personajes creíbles, y una resolución del caso que deje al lector con ganas de más.

No olvides, por ejemplo, incluir una buena dosis de misterio a lo largo de toda la obra. Investiga, lee, habla con especialistas que te ayuden con el proceso de creación.

Cuanto más sepas sobre los aspectos técnicos (cómo actúan los policías, por ejemplo), más creíble será tu novela. Tampoco pases por alto aspectos como la sencillez en la estructura o esquema. Ten muy claro cuál será la finalidad de la obra para que, según vayas escribiendo, cada una de las partes se ajuste a la perfección.

PLAN DE ACCIÓN PARA PONER EN MARCHA
¿Consideras que el inicio y el final de tu novela son creíbles para el lector? ¿Por qué?

Sopesa qué métodos de investigación has empleado para escribir tu novela con verisimilitud. ¿Has consultado con expertos? ¿Has leído libros y artículos relacionados con las técnicas policiales? ¿Qué otras fuentes has empleado?

¿Consideras que la trama de tu novela está equilibrada y cada elemento encaja? ¿Por qué?

Analiza cómo es el investigador de tu novela. ¿Cuáles son sus características esenciales? Recuerda que debe ser un personaje creíble y que genere cierta empatía con el lector.

¿Cuál es el castigo que has escogido para tu criminal? ¿Por qué has elegido ese?


No basta con que solamente leas, sino que es importante que comiences a implementar desde hoy cada una de estas características para conseguir una novela negra exitosa.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

EL DECÁLOGO DEL BUEN ESCRITOR FANTASMA

EL DECÁLOGO DEL BUEN GHOSTWRITER


A la hora de trabajar como ghostwriter solemos pensar que lo más importante, prácticamente lo único, es cuando llega el momento de ponerse ante el teclado y empezar a escribir. En realidad no lo es, es una parte más del proceso.

Son varias las cuestiones que hay que tener en cuenta y cuidar, tanto antes como después de escribir y que difieren mucho de cuando trabajas en una publicación propia. De aplicarlas correctamente depende que llegues a ser un buen escritor fantasma.

Y para que esto ocurra te he preparado el decálogo del ghostwriter, porque esto va de mucho más que darle a la tecla.



No es tu libro. Es algo que tiene que quedarte claro, especialmente cuando empiezas a trabajar como escritor fantasma. Tienes que adaptarte a lo que te pide quienes te hayan contratado y aunque puedes hacer sugerencias nunca has de incluir aportaciones propias sin antes haberlas consensuado. Recuerda que no es tu libro, durante todo el proceso.

Es un trabajo. Puede sonar redundante, incluso ridículo, pero muchas veces nos olvidamos de que es así. Organízate, crea un planning y sigue las directrices que te han marcado. Nada de improvisar ni dejarlo para última hora.

Sé un escritor diferente en cada nuevo proyecto. Ya comentamos antes que no es tu libro, así que no has de escribirlo como si lo fuera. Has de meterte en la piel del autor que quieren que seas y adaptarte a un estilo y vocabulario propio. Es fundamental en el trabajo de un buen ghostwriter y normalmente requiere un trabajo de investigación previo a la escritura.

Cumple los plazos. Si tú escribes una novela porque te apetece lo más probable es que lo hagas en tu tiempo libre, sin plazos marcados y sin prisas. En este caso no es así, es un trabajo que debes entregar a tiempo y siguiendo las directrices que te hayan marcado.

No trabajes en dos libros diferentes al mismo tiempo. En cada proyecto has de convertirte en un escritor diferente, incluso adaptar la forma de escribir de otros, así que si trabajas en dos proyectos al mismo tiempo puedes ‘contagiarte’. Separa el tiempo que dedicas a cada uno para evitarlo.

Ten claro qué quiere el cliente. Nos centramos siempre en la parte de la escritura, pero esta no tendría sentido si antes no se habla y concreta qué es lo que quiere el cliente. Tenlo claro antes de empezar a teclear porque te ahorrará perder el tiempo y reescribir.

Concreta las condiciones. No dejes ningún detalle al azar para evitar sorpresas de última hora. Antes de asumir el encargo has de saber de cuánto tiempo dispones para hacerlo, qué extensión quieren, en qué formato se va a publicar e indicaciones sobre estilo, vocabulario y orientaciones.

Contrato de confidencialidad. Es habitual que cuando se contrata a un escritor fantasma se firme un contrato de confidencialidad a fin de preservar la identidad del verdadero autor de la obra. Es una garantía que no debes saltarte.

Seguimiento del proyecto. Aunque te hayan pedido escribir un libro y no te hayan exigido ningún tipo de supervisión es importante mantener el contacto con quien te ha contratado. Así puedes saber si ha habido algún tipo de cambio en las previsiones iniciales en cuanto a estilo, publicación o extensión de la publicación.

Tu vinculación tiene fecha de caducidad. El último punto del decálogo es muy parecido al primero. Debes recordar que el libro que has escrito no es tuyo legalmente, así que tu vinculación con él acaba una vez lo has entregado y han hecho las correcciones o consideraciones oportunas.




EL DECÁLOGO LITERARIO DE ETGAR KERET

EL DECÁLOGO LITERARIO DE ETGAR KERET, EN SUS PROPIAS PALABRAS


Enlace Judío México – El pasado martes 2 de mayo de 2017 en el auditorio de la librería Gandi de Miguel Ángel de Quevedo, se presentó el libro titulado “Tuberías” del escritor israelí Etkar Keret.
El escritor Etkar Keret nació en Israel en 1967, en la ciudad de Ramat Gan. Entre su obra se encuentran colecciones de cuentos cortos, guiones para televisión y cine; además, está considerado como uno de los máximos exponentes de la narrativa moderna israelí por su amplio empleo del lenguaje coloquial con el que teje historias donde la vida cotidiana, el humor negro y el surrealismo conviven con lo grotesco e incluso lo pueril.
Como escritor goza de inmensa popularidad, especialmente entre el público adolescente, ávido lector de sus obras.
Para Keret la literatura es una herramienta más para comprender al mundo. Durante la concurrida presentación de su libro, el prolífico escritor ennumeró un “décalogo” para todo aquel que quiera navegar en el mar de las letras.

1. Asegúrate de que te lo estás pasando bien
A los escritores les encanta presumir de lo duro que es el proceso creativo. Están mintiendo. No quieren admitir que se ganan la vida pasándolo bien. Escribir es una manera de vivir otra vida. Muchas vidas. Las de incontables personas que nunca serás pero que son completamente tú. Cada vez que te sientes y te enfrentes a una página en blanco, da las gracias. Es divertido. Elegante. Chulo. Y no dejes que nadie te diga lo contrario.

2. Ama a tus personajes
Para que un personaje sea real, tiene que existir al menos una persona en este mundo que sea capaz de entenderlo, les guste o no lo que haga y diga el personaje. Eres el padre y la madre de los personajes que creas. Si tú no los quieres, nadie lo hará.

3. No le debas nada a nadie
En la vida real, si no te comportas puedes acabar en la cárcel o en un psiquiátrico, pero en la literatura, todo vale. Si hay un personaje en tu historia que te atrae, bésalo. Si hay una alfombra que odias, métele fuego. Cuando se trata de escribir, puedes destruir planetas enteros y erradicar civilizaciones a golpe de teclado. Aún así tu vecina mayor no te va a retirar el saludo.

4. Empieza siempre desde la mitad
El principio es como el  borde chamuscado que se ha quedado en el molde de una tarta. Quizá lo necesitas pero no es realmente comestible.

5. Intenta no saber el final
La curiosidad es una fuerza poderosa. No te dejes arrastrar por ella. Cuando vayas a escribir un relato o un capítulo, toma el control de la situación y de las motivaciones de los personajes, pero déjate sorprender siempre por los giros de la trama.


6. No hagas algo porque «siempre ha sido así»
Párrafos, comillas, personajes que siempre estarán incluso cuando pases de página. Todo eso son convenciones que están a tu servicio. Si no te sirven, olvídate de eso. El hecho de que cada libro tenga unas reglas no quiere decir que tengan que servir para tu libro.

7. Escribe con tu estilo
Si intentas escribir como Nabokov, siempre habrá por lo menos una persona —cuyo nombre es Vladimir y apellido es Nabokov— que lo hará mejor que tú. Pero cuándo se trata de escribir como tú sabes, siempre serás el campeón del mundo.

8. Asegúrate de que estás solo en la habitación cuando escribes
Aunque escribir en cafeterías suene romántico, tener a gente a tu alrededor te distraerá, aunque no te des cuenta. Cuando no hay nadie a tu alrededor, puedes hablar contigo mismo y tocarte la nariz. Y meterse el dedo en la nariz es una misión menos natural cuando hay gente mirando.

9. Deja que te animen las personas a las que le gusta lo que escribes
E intenta ignorar a los demás. Simplemente, cualquier cosa que escribas no es para ellos. No importa. Hay un montón de escritores en el mundo. Si buscan lo suficiente, encontrarán a uno que cumpla con sus expectativas.

10. Oye a todos pero no escuches a nadie (excepto a mí)

Escribir es uno de los territorios más privados del mundo. De la misma forma que nadie puede enseñarte a hacer café, tampoco nadie te puede enseñar a escribir. Si alguien te da un consejo que suene bien y funcione mejor, úsalo. Si te dan un consejo que suene bien pero que no funciona, no pierdas ni un segundo. A lo mejor le sirve a otro.